MANIFIESTO EN CONTRA DE LA VIOLENCIA HACIA EL PROFESORADO
Buenos días a todos.
La semana pasada nos enteramos de una triste noticia: la agresión a una maestra
en un centro educativo de Burgos.
Queremos comenzar este manifiesto mostrando todo nuestro apoyo a las
personas que han sufrido cualquier tipo de violencia física, verbal, o psicológica
en cualquier ámbito y especialmente en los centros educativos. La comunidad
educativa está formada por muchas personas (alumnos, profesores, familias,
personal laboral, monitores, ...) y todos merecen la misma consideración y
respeto.
La violencia es y será algo totalmente inaceptable, venga de donde venga, y ha
llegado el momento de decir ¡BASTA!
Tenemos que recordar que la Constitución Española, en su artículo 15, recoge el
derecho a la integridad física y moral, como también aparece en la Declaración
Universal de los Derechos Humanos. En Castilla y León contamos además, con
la LEY 3/2014, de 16 de abril, de autoridad del profesorado reconociendo esta autoridad
así como la consideración y respeto que deben estar siempre presentes en el ejercicio de
las funciones y responsabilidades de todos los docentes. Todo ello con una misma
finalidad, la de garantizar el pleno ejercicio del derecho a la educación de todo el
alumnado.
La educación es la base de cualquier sociedad que debe reposar sobre pilares tan
importantes como son el RESPETO, la COLABORACIÓN, la EMPATÍA y el
DIÁLOGO.
Esperamos de corazón que esta triste noticia se convierta en un punto de inflexión
que nos ayude a reflexionar y a erradicar en los centros educativos cualquier tipo
de violencia verbal, física o psicológica porque, desafortunadamente, no es algo
puntual o anecdótico. No es difícil encontrar situaciones a lo largo del curso en
los que se vulneran en mayor o menor medida estos principios fundamentales.
Sabemos que somos muchos más los que entendemos que la mejor de las
enseñanzas es un buen ejemplo, que nuestros alumnos son presente y futuro de
nuestra sociedad, que nuestra labor es un trabajo en equipo y que todos
formamos parte de una comunidad educativa con un mismo objetivo: preparar a
nuestros alumnos de hoy para que se conviertan en ciudadanos del mañana.
La violencia no tiene silla, ni pupitre ni espacio en los centros educativos y
mantenerla fuera es labor de todos, es una responsabilidad y un compromiso.
GRACIAS.
LA EDUCACIÓN ES UN DERECHO, EL RESPETO UN DEBER